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Calle Carchi 122 y Venezuela
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Lunes a domingo de 09:00 - 17:00

Dos capillas marcaron las etapas de construcción

La Basílica se levantó con piedras rosadas de la montaña del Pichincha y otras de color gris, de la parroquia Lloa. Comenzó a construirse desde la capilla del Sagrado Corazón de María hasta 1909. Su decoración es muy colorida. Las bóvedas de crucería lucen un color dorado que le da calidez. A un costado se hallan las patronas de América Latina. Hay 17 espacios, pero solo 14 están ocupados. Las imágenes de las vírgenes de Chile y Colombia llegaron primero, donadas por las embajadas de esos países.

La devoción que inspira María impulsa el canto de creyentes, como Irene Jácome que, sentada en una de las bancas, pide por la salud de su familia. Sin despejar las manos juntas y alzadas, dice  que acude cada jueves a visitar a la Virgen y le reza, como respuesta a un favor concedido.

A la salida de la capilla está el Santuario del Corazón de Jesús. Con esta construcción se concluyó la gran iglesia. Su altar es diferente al de la capilla del Corazón de María y rompe con el diseño común en las más antiguas iglesias de Quito, pues tiene una sobria decoración.

Se ubica en el fondo de la nave crucero y tiene unas letras doradas sobre un fondo blanco, en la base. A lo lejos no se distingue, pero si uno se acerca, mira que el texto es el decreto legislativo con el que García Moreno consagró al Ecuador.

A los costados, detrás, se levantan las tumbas de quienes hicieron posible la obra. En figuras de cemento descansan los bustos sobre grandes cajas, de García Moreno y Monseñor Juan Checa y Barba.

Una fuerte luz ilumina el altar, donde reposa el cuadro réplica del Sagrado Corazón de Jesús, pintado en Roma por Rafael Salas. Tiene un marco de pan de oro y descansa sobre un fondo rojo.

Más adelante, en el transepto -donde cruza el eje que forma la cruz- se alza una mesa de mármol de Carra, para celebrar las misas. En sus extremos están dos coros que, en la parte superior, muestran en lo alto los rosetones llenos de coloridos lirios y orquídeas.

Sobre este punto está la torre del Cóndor. “Su nombre se debe a que mide 73 metros, que es la cantidad que necesita esa ave para levantar el vuelo”, indica el padre Cristancho.

Los pasos de los visitantes se escuchan con un ligero eco. A muchos les llama la atención los arcos que se muestran entre la nave lateral y la nave central. Uno que otro toca las gruesas columnas que sostienen la iglesia. Mientras se avanza, se miran las 16 capillas dentro del templo. Su número respondía a la cantidad de provincias que había en el año que se la construyó. En ellas estaba previsto levantar los altares de las vírgenes de las provincias del Ecuador, pero solo algunas pudieron ocuparse. Por lo que, en las que están vacías se ubicaron santos y beatos ecuatorianos.

Más adelante está el ingreso, desde la calle Carchi. A los costados se ubican las torres más altas de cuatro caras. Miden 83 metros  y son un reto para los visitantes. Subir los escalones no parece difícil, sin embargo, el cansancio se siente cuando ya se está por llegar. “Falta el aliento en lo más alto, pero vale la pena”, opina Carlos Báez, un turista que llegó desde Perú.

Desde allí se mira el centro de Quito. Muchas parejas suben a disfrutar del panorama que ofrece, al igual que los balcones ubicados a un costado de la iglesia.

En el exterior de las torres están los relojes con tres esferas. El ambateño Marcos Meza fue quien los compuso después de que su padre, Luis, cambiara el reloj electromecánico original de Ernesto Lucero. Antes las campanas sonaban, pero actualmente lo que se busca es que el turista llegue a ellas y las haga repicar.

Al descender, antes de salir, desde un piso superior se puede observar la profundidad de la nave central, donde se mira en medio de un fondo rojo el cuadro del Corazón de Jesús, como si marcara el norte de quienes entran en este templo gris.

anÉcdotas

Tesoro del cementerio de la Basílica

Entre los trabajadores y vecinos de la Basílica hay historias de fantasmas. El panteonero de las criptas es uno de los narradores.

tesoros

Tesoro de la Basílica del Voto Nacional

En el lugar se junta mucha iconografía ecuatoriana. Hay una imagen del Sagrado Corazón de Jesús y María.

 

Creditos de Contenido y Diseño


Idea original y edición: Marcos Vaca Morales
Fotografía y video: Diego Pallero
Multimedia: Carlos Espinosa
Periodistas: Richard Cortez, Byron Rodríguez Vásconez, Mayra Capón, Andrés García, Ana Guerrero, Evelyn Jácome, Mónica Jara, Viviana Macías, Jean Pierre Ospina, Mayra Pacheco, Fernanda Salvador
Edición de video: Javier Flores
Editor de Infografía: Glauber Guerra
Infografías: Joe Alvear, Verónica Jarrín, José Chanatásig, Pablo Parra y Xavier Estrada
3D: Germán Jácome y Pablo Guamán
Ilustraciones: Jorge Cevallos
Diseño Web de Infografías: Miguel Rivas, Julio Arteaga, Mabel Bastidas
Programación de Infografías: Fernando Torres
Maquetación y Desarrollo Web: Raúl Chauvin, Wendy Fiallos, Marcelo Aguilera, Pablo Reyes