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  • Los ciclistas y peatones que circulan por El Chaquiñán disfrutan de los paisajes que forman las distintas especies de flora y fauna. Foto: Archivo/ EL COMERCIO
  • En varios tramos de la vía se pueden ver las rieles del tren. La ruta, casi en su totalidad es de tierra. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO
  • La ruta de El Chaquiñán es el camino por donde anteriormente circulaba el tren desde Quito a Ibarra. Actualmente lo usan peatones y ciclistas. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO
  • El entorno de la vía en el Chaquiñán tiene naturaleza en su mayor parte, lo cual hace que ciertas plantas afecten a las llantas de las bicicletas con sus espinas, ponchándolas.
  • La velocidad se puede disfrutar en ciertos puntos de la ruta en el Chaquiñán, donde los descensos son más pronunciados. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO
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Portón de Cumbayá, Calle Francisco de Orellana
HORARIOS
Lunes a domingo de 06:00 - 18:00

El Chaquiñán, una conexión con la naturaleza

Sobre una cómoda silla de madera, ubicada dentro del mirador con vista al río San Pedro, Carla Arosemena cuenta que todos los días sale a trotar en este circuito. Lo hace en las mañanas, durante una hora. Recorre un trayecto aproximado de tres kilómetros. Para ella es una suerte de bendición poder contar con un espacio natural a pocas cuadras de su casa.

El aroma de las flores, el cantar de los pájaros y la tranquilidad que ella siente al establecer una conexión con la naturaleza es lo que vuelve única la experiencia de recorrer la ruta ecológica El Chaquiñán, ubicada en las parroquias Cumbayá, Tumbaco y Puembo. Gorriones, mirlos y colibríes se cruzan a lo largo del trayecto que, inicialmente, llega a los 35 kilómetros.

El marco natural lo componen especies como algarrobos, eucaliptos y alisos. Un valor adicional constituye su clima cálido que se lo va sintiendo a lo largo del descenso.

El paisaje rural aún sobrevive a lo largo del recorrido. Todavía se pueden ver las tradicionales haciendas de la Sierra con aquellas casonas, construidas con ladrillo, adobe y teja. Pero cada vez son menos, ya que, al igual que los cultivos, van cediendo espacio a las urbanizaciones que reducen las áreas verdes.

Esta ruta, un camino vecinal que no llega a los dos metros de ancho, va desde el portón de Cumbayá hasta el portón de Los Arrayanes, en Puembo. Por el tipo de suelo, mayoritariamente piedra y tierra, también es un espacio ideal para el ciclismo de montaña. Sin duda lo poco que queda de la infraestructura del ferrocarril, túneles y rieles, lo marcan como escenario único.

En la ruta existen siete portales donde el visitante puede hacer uso de asistencia mecánica, servicios higiénicos, teléfono y primeros auxilios. Para Carla Arosemena, tener la posibilidad de contar con estos servicios hace placenteros los minutos que pasa en lo que llama su ‘verdadero mundo’.

No menos de 100 personas, en su mayoría familias, utilizan a diario este espacio del Distrito. Los fines de semana, la cifra se triplica. Ya es un espacio familiar en el que el ejercicio marca la rutina. Ciclistas, atletas o simplemente caminantes van ‘armados  y equipados’ con bebidas y cucayos de todo tipo, y hacen lo que más quieren: compartir con la naturaleza.

Por esta razón, en el 2012, el Concejo Metropolitano de Quito la declaró Patrimonio Natural del Distrito.

anÉcdotas

Anécdota en la ruta el Chaquiñan

El ciclista David Miñaca cuenta su anécdota en la ruta ecológica de El Chaquiñán.

tesoros

Tesoro de la ruta el Chaquiñan

Un túnel de piedra por el que pasaba el ferrocarril forma parte del recorrido de El Chaquiñán.

 

Creditos de Contenido y Diseño


Idea original y edición: Marcos Vaca Morales
Fotografía y video: Diego Pallero
Multimedia: Carlos Espinosa
Periodistas: Richard Cortez, Byron Rodríguez Vásconez, Mayra Capón, Andrés García, Ana Guerrero, Evelyn Jácome, Mónica Jara, Viviana Macías, Jean Pierre Ospina, Mayra Pacheco, Fernanda Salvador
Edición de video: Javier Flores
Editor de Infografía: Glauber Guerra
Infografías: Joe Alvear, Verónica Jarrín, José Chanatásig, Pablo Parra y Xavier Estrada
3D: Germán Jácome y Pablo Guamán
Ilustraciones: Jorge Cevallos
Diseño Web de Infografías: Miguel Rivas, Julio Arteaga, Mabel Bastidas
Programación de Infografías: Fernando Torres
Maquetación y Desarrollo Web: Raúl Chauvin, Wendy Fiallos, Marcelo Aguilera, Pablo Reyes