Patrimonio Contemporáneo>Café Quiteño> Historia

  • El cafecito quiteño se caracteriza porque se lo prepara de forma artesanal, con filtros. Cualquier ocasión sirve para degustarlo con amigos. Foto: Archivo/ EL COMERCIO
  • El café quiteño es preferido, por los comensales, con humitas, tamales o sánduches. Foto: Archivo/ EL COMERCIO
  • Los quiteños compran el buen café en la cafetería Águila de Oro. Allí el aroma del café tostado perfuma a lo largo de la calle Benalcázar. Foto: Archivo/ EL COMERCIO
  • Las cafeterías de Quito han incorporado otras variedades del café como el capuchino. El gusto cambió porque los migrantes quiteños regresaron con nuevas exigencias. Foto: Archivo/ EL COMERCIO
  • El café en Quito también se ha rodeado de cultura. Ciertos locales, como el Cafelibro, ofrecen baile, charlas y música en vivo mientras se lo consume. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

El café quiteño tiene aroma a tradición

Cualquier pretexto es válido para tomarse un cafecito en Quito. Es el momento ideal para reunirse con amigos o simplemente la ocasión de degustarlo junto a una humita, un tamal o los sánduches de pernil. En el Centro Histórico, las cafeterías más antiguas han hecho del servicio de esta bebida una tradición que se comparte también con la familia.

La particularidad del café quiteño es que está filtrado o ‘pasado’, como se dice popularmente. La mayoría de locales céntricos, que vende desde hace décadas el café, lo  adquiere en la Cafetería Águila de Oro. La empresa tiene más de 50 años de experiencia y es la que perfuma con aroma a café  varias cuadras de la calle Benalcázar. Sus propietarios, Vinicio Morales y su esposa, aseguran que la preferencia por su café está marcada por el recuerdo de varias generaciones. “Nuestros actuales clientes comentan que venían con sus padres o sus abuelos y ellos heredaron esa costumbre. Aunque ahora son más exigentes”, manifiesta.

Ellos han notado un cambio en el comportamiento de los clientes capitalinos. Dicen que la cultura de tomar café aumentó desde unos seis años atrás, con el retorno de los migrantes quiteños de Estados Unidos y Europa.

Los extranjeros también resaltan la calidad del producto. “A veces entran con curiosidad de saber de dónde proviene el aroma y luego escogen entre los distintos tipos de café: concentrado, medio o rubio y lo compran. Nos dicen que es el mejor del Ecuador y eso nos emociona”, comentan.

¿Cómo se conoce al buen café? Morales explica que se distingue por el sabor que queda en el paladar de quien lo bebe. “Incluso se mantiene el aroma en la taza, después de algunos minutos”. La calidad no depende del color, “pues el café rubio es más claro, pero goza de un buen aroma”.

En esta cafetería, mientras muelen el grano elegido por el cliente, puede observar cuadros con fotos antiguas de Quito y las grandes máquinas donde se realiza del proceso de tostar el café. Está abierta de lunes a viernes desde las 08:00 hasta las 16:45 y los sábados de 08:00 a 13:30. El precio promedio de la libra es de USD 6.

anÉcdotas

Anécdota del Café Quiteño

Los meseros tratan de complacer a los clientes en las cafeterías tradicionales.

tesoros

Tesoro del Café Quiteño

El proceso de filtrado es uno de los tesoros de los dueños de las cafeterías del Centro Histórico.

 

Creditos de Contenido y Diseño


Idea original y edición: Marcos Vaca Morales
Fotografía y video: Diego Pallero
Multimedia: Carlos Espinosa
Periodistas: Richard Cortez, Byron Rodríguez Vásconez, Mayra Capón, Andrés García, Ana Guerrero, Evelyn Jácome, Mónica Jara, Viviana Macías, Jean Pierre Ospina, Mayra Pacheco, Fernanda Salvador
Edición de video: Javier Flores
Editor de Infografía: Glauber Guerra
Infografías: Joe Alvear, Verónica Jarrín, José Chanatásig, Pablo Parra y Xavier Estrada
3D: Germán Jácome y Pablo Guamán
Ilustraciones: Jorge Cevallos
Diseño Web de Infografías: Miguel Rivas, Julio Arteaga, Mabel Bastidas
Programación de Infografías: Fernando Torres
Maquetación y Desarrollo Web: Raúl Chauvin, Wendy Fiallos, Marcelo Aguilera, Pablo Reyes